martes, 12 de enero de 2010


Desde hace unos años que los fenómenos asociados al espacio me interesan. Ultimamente los rankings y jerarquizaciones espaciales y urban disorder (A.K.A. declive) especialmente. Me encontré con esto y es la patá. Alguién tiene dudillas sobre el efecto que los significados asociados al espacio tiene sobre el mercado de bienes raices y de suelo?

Fuente

miércoles, 6 de enero de 2010

Alguien dijo liberales?

En una carta aparecida hoy en el Mercurio (de Santiago, obvio…) José Joaquín Ugarte Godoy (LOL) le responde a los doctores Pommer y Schwarze (no, no son ex villa Baviera) sus críticas nacidas a partir de una columna en donde JJUG(O) critica la fecundación artificial. En la epístola que nos trauma señala:

“(…) la fecundación artificial es moralmente ilícita y contraria a la dignidad de los hijos, por atropellar su derecho a relacionarse con su verdadero padre cuando se usa un gameto de un dador que quedará en el anonimato”

Lo que se estaría violando, contraviniendo de manera fundamental, es el derecho de conocer al padre (suspenda el psicoanálisis aquí).

Ya. Asumo que todos nos damos cuenta que para JJUG(O) los vínculos filiales son exclusiva y únicamente biológicos; que el debate nature v/s nurture a su juicio es, como decirlo, una chambonada de impenitentes.

Los guardianes legales de ese niño (porque, hello!, no pueden ser los padres…) son malas personas: les gusta humillar a los niños. Los donadores son unos sátrapas inconcientes que, para más remate, le hacen al pecado secreto, por plata incluso. Las clínicas de fertilidad son instituciones desviadas. En fin, esta pieza de museo victoriano o medieval, no estoy tan seguro, castiga a todos los participantes por igual.

Al parecer, JJUG(O) considera que esta situación es comparable a la que ocurre en las transacciones de productos robados. El flaite que consigue la especie* (donador) le entrega el producto al tío lucho** (clínica) que lo entrega a un tercero (tutores legales).

Para que hablar del sistema de adopción. ¿¡Cómo es posible que haya insensibles que quieran desprenderse de la materialización del regalo de la vida!? ¡Instituciones que se dediquen a preservar esa perversión! ¡Malos cristianos que, frente a la tristeza de no poder concebir un hijo no asumen ese destino sagrado con entereza, sino que intentan transmitir ese dolor a pequeños bebés!

Casi siempre soy amigo de las definiciones rudas y estrictas de fenómenos. El problema es cuando, aparejado a dichas definiciones, le agregan una carga valorativa cerda. Ese es el caso que tenemos en frente. La preocupación de JJUG(O) no es intelectual, es práctica. No sólo le incomoda que se identifiquen dos realidades que el considera propiamente diferentes como una única, sino que se permita aquello. La familia, para él, tiene sólo una forma. Podría estar de acuerdo. El problema, insisto, es en juzgar formas alternativas de construir vínculos, en considerar que la existencia de un fenómeno, por el solo hecho de su existencia, prueba su bondad y origen celestial.

Que lo chupe rico. Sorry, tenía que decírselo.



* ¿Hay algo más cool que decirle especie a un electrodoméstico? Imagínense, hay un reino de los electrodomésticos, donde la cocina es el rey y el refri es parte de la corte y hay una revolución de los saca jugo. Para que hablar de la vajilla (grandes estigmatizadoras para con el plástico y el vidrio) y los cubiertos, en constante lucha entre sí.

** Que mala banda, oye.

martes, 15 de diciembre de 2009

LA POBREZA ES IGUAL QUE EL CANCER

Una de las virtudes y problemas de la enseñanza shuper de la UDP en materia de metodología es que, al orientarse en el desarrollo de habilidades cuali, nunca te enseñaron a diseñar investigaciones experimentales*. Por otro lado, la UC le pone güeno con esa custión.

En un cursillo de evaluación de PP, una idea central era la de construir grupos de control. Con esto, se espera poder realizar evaluaciones experimentales de los programas estatales, mejorándolos y así sacar a la gente de la pobreza, y blah blah blah…jardín del edén.

La cosa es que me he visto enfrentado en distintas ocasiones a la exposición de argumentos referidos a los supuestos problemas éticos que presentan los experimentos cuando se trata de programas estatales. “Lo que pasa es que no puedes darle el beneficio a uno y a otro no, siendo que ambos lo necesitan” dice el mayormente utilizado para exponer la dificultad que representan las evaluaciones experimentales. Lo que parecen olvidar quienes sostienen este tipo de argumentos es que ¡¡todo el punto de la evaluación es saber si la intervención es beneficiosa o no!! Asumen que el tratamiento (bien o servicio que el estado le provee a una población) es beneficioso en alguna medida, por lo que privar a un conjunto de individuos de dichos supuestos beneficios es éticamente reprochable. NOT!

Lo mismo ocurre en las ciencias naturales, particularmente las referidas a la medicina moderna. Ocupemos un ejemplo; ilustremos al lector. Juanito Perez y Shaniqua Jonson, dos académicos del depto. de oncología de la National University of Disneyland, creen que los pacientes que sufren de cáncer al colón responden de mejor manera a la droga X que a la Y. Como probamos la hipótesis? Bueno, se seleccionan 360 individuos, enfermos de cáncer al colon, y se controlan por variables que se han mostrado relevantes en ese tipo de trials. Se decide entregar aleatoriamente el tratamiento, sometiendo a prueba a 180 individuos, y a los restantes darles el placebo. Todos saben que es una prueba médica. Se hace el estudio. Se ven los resultados. Se sacan conclusiones. Dos años después tenemos ColonoX-L1, la nueva droga para tratar el cáncer de colon.

Ya, ¿alguien adivinó las similitudes? Primero, en ambos casos se cree, se tiene la impresión, la idea, que el tratamiento (sea una droga o una casa en chuchunco) otorgará beneficios a quienes reciban el tratamiento. Segundo, en ambos casos quienes reciben el tratamiento son personas que califican para la prueba porque lo necesitan. Es muy muy very muy requete interesante ver como en medicina se critica el hecho de que si quiera existan personas que reciban tratamientos potencialmente peligrosos (o beneficiosos, no tenemos idea) y en políticas públicas existan quienes se le paren los pelos de sólo pensar que la pobre señora juanita no va a recibir su casa en Puente Alto (vive en Renca).

Si tan solo nuestros shuper técnicos se dieran cuenta que en verdad las intervenciones que llevan a cabo son, hasta nuevo aviso, beneficiosas/perjudiciales para los receptores, toda esta preocupación sería un poquito mucho. Piense en la política de vivienda (la localización de) y tendrá la imagen de lo que hablo.

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* Me dicen por interno que en el ramo de evaluación actual Ibáñez si enseña.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Todos juntos como hermanos…de diferente padre, educación, sexo, edad y disposición de voto.

Hoy me había levantado con súper buenas pulgas. Regalos navideños ya conseguidos, Justice a la vista, Music in Fifths a todo volumen en mi ordenador (¡como amo decirle ordenador al computador!)…todo parecía perfecto. Lamentablemente, se me ocurrió leer la revista Sábado. Los que leyeron el reportaje sobre los seis perfiles de los jóvenes en materia electoral espero que digan algo aquí.

La verdad es que los resultados me importan un pepino, básicamente porque la recolección de los datos es lo que se presenta problemático. Y es que, luego de leer las shuper tipologías con nombres de fantasía harto fomes, nos ponen la ficha técnica. Uno, habiendo leído el documento, el fraseo y uso de porcentajes, asume como una quinceañera que los datos son cuanti, y que las tipologías son producto de un factorial or something. Nop. 10 focus. Frente a eso, uno dice, “si, bueno, bien poco creativo y prejuicioso de mi parte pensar que no podemos armar tipologías con datos cuali”.

Completamente nueva situación se presenta. El muestreo y composición de los focus es lo que importa ahora. Ahí el problema. “Cada grupo estuvo integrado por hombres y mujeres, inscritos y no inscritos, considerando al menos un inscrito por grupo”. Además de esto nos informan que “Participaron estudiantes, jóvenes que trabajan y desempleados”. No encontré jamás el informe de Lado Humano (las niñas que hicieron el estudio, junto con publicidad de la UDP, según dice la misma fuente) por lo que sólo nos referimos a la escasa info que da la revista.

Primer problema: juntan arrollado huaso con lasaña; o un fallaffel con fish n’ chips*. Los que votan, que están inscritos, tendrían características que difieren en un punto fundamental con los que no votan, que no están inscritos. De no ser así, importaría nada hacer la distinción. Pues bien, no los ponis a hablar a los dos en el mismo focus. No ponis al desempleado de La Pintana con el universitario de Barnetchea (usted no diga “Lo Barneshea”). Probablemente esto último no sucedió (esperamos), pero lo primero se mantiene.

Esto es así, debido a que el focus busca conocer opiniones grupales sobre situaciones cotidianas/ de sentido común. Hay que haber hecho bien pocos focus pa’ no saber que las dinámicas que se presentan cuando mezclas dos tipos de participantes que difieren un aspecto fundamental de tu estudio te jode la medida.
El blog estaba desactualizado y necesitaba algo que subir. Por suerte que siempre están los estudios con SERIAS limitaciones.
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*Igual es mala la metáfora, lo sé.

martes, 27 de octubre de 2009

La ciudad de Condorito

Hace unas semanas nos enteramos que los honorables aprobaron una de las medidas menos afortunadas en mucho tiempo: el cierre de calles y pasajes sin salida. Con esto, lo que se busca es “combatir la drogadicción y el delito en general” Plop! Dado que puede leer la noticia aquí y acá, vámonos to the good stuff.

Al utilizar un mecanismo regulativo como lo es un DFL para reorganizar procesos espaciales, la baja cámara nos muestra cuál es su concepción de políticas urbanas. Práctica cristalizada en las gated communities, el encierro en y de los espacios residenciales se expande de manera sancionada. Las soluciones de seguridad desplegadas en el espacio quedan, así, en manos de las supuestas comunidades. Este ha sido uno de los mayores argumentos esgrimidos por los defensores de esto en gringotown. La noción de eficacia colectiva que Bowles y Gintis usan, dale que dale, es lo que sustenta en gran parte dichas decisiones en el norte.

El problema es que, sospecho, los asesores de Mönkeberg y cia. no les hicieron llegar las minutas de media página sobre esta materia. Lo que estamos presenciando es, en realidad, la extensión en el espacio urbano de la concepción liberal de gobierno. La forma de asegurar la seguridad en las ciudades queda, por tanto, a disposición de los individuos.

Algunos verán en esto nada más que una medida democratizadora: aseguramos el acceso de todos los chilenos a un servicio que antes sólo estaba disponible para algunos. Lo tricky del asuntillo es que no es democrático asegurar una práctica que atenta contra la libertad de tránsito. Lo único que están haciendo es asegurar que se profundicen las imágenes desconfiadas del extraño, intentando brindar sensación de seguridad al expandir el espacio “Familiar” u “Hogareño”. Además, no todas las calles y pasajes quedan atentos a esta decisión.

En fin, no se que más decir. Se condorearon una vez más en Valpo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Cuando no comes palta Hass niegas tu identidad

Fermandios en una columna aparecida en El Mercurio nos dice, en referencia a la súper nueva publicación del sempiterno de Krebs, que tanto el ejército y el Estado son parte fundamental de eso que llaman identidad shilena. Lo que lleva a Krebs a plantear aquello y a Fermandois a estar de acuerdo, es un lamentable y decimonónico esencialismo. Y es que en la organización argumental que utilizan, un set de objetos producidos en Chile, Estado y ejército (como si este último estuviera fuera del primero), debido a otro set de características que en ellos aparecen, los transforman, por algún motivo, en elementos conformadores de la so called identidad shilena. Es decir, si usted considera que el Estado chileno ha operado de manera negligente a lo largo de su historia, sea que nos provea de evidencia o no, usted lo único que está haciendo es atacarse a sí mismo, porque el Estado está dentro de usted…no, para…cierto que no nos muestra una sola y simple evidencia que efectivamente el Estado está en el corazoncito de todos los chilenos. Para Fermandois, los ciudadanos chilenos que sostienen posturas pacifistas y críticas del ejército no están en línea con su identidad, porque, claro, obvio que todos sabemos y medimos la identidad de 16 millones de sujetos.

La guinda de la torta o, para seguir con la shuper shilenidad, del empolvado, es que para el barbudo PUC “…la conciencia nacional en Chile, lo confiese o no, tiene un carácter eminentemente político, que es lo que nos sostiene como miembros de una sociedad, de vivir entre nosotros”. O sea, hello! nacionalismo metodológico no te suena un poquito? El problema de esto, es que no es sólo Krebs o Fermandois quienes consideran que Estado=Nación=Territorio=Sociedad, y que sólo en la esfera de lo político-institucional se genera el orden social. Sin Estado, para este niño, no es posible la existencia de la sociedad. En meditaciones sociológicas ya nos han mostrado como Lechner ganó fama cometiendo una y otra vez el mismo tipo de error que aquí señalamos.

Igual, es esperable que alguien que enseña la historia que enseña en el lugar que enseña, diga las cosas que dice. Lo downer de la cosa, compadre, es que esto no es producto de la resaca originada por la orgiástica popular reciente, sino en una creencia empíricamente infundada y analíticamente débil.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Efecto Mateo a la chilena

Asumo que todos conocen de que va el efecto Mateo. La cosa aquí y ahora es resaltar una forma particular que toma dicho efecto, a saber: el efecto Mateo…a la chilena.

Me refiero a esa práctica decimonónica de otorgar recursos y posiciones en centros de investigación a personas que no han probado tener la capacidad de iniciar si quiera su escalada “mateística”. En el campo de la ciencia – o sistema, si así puede dormir más tranquilo- contemporánea, el gran y central instrumento para otorgar capitales es la capacidad de producción de un/a tipo/a. Aquello está medido por la tasa de publicación en sus diferentes versiones. So, esperaríamos ver a quienes tienen mejores tasas de publicación (bruta, ISI’s, Scielo) con mayores probabilidades de conseguir capital económico para la realización de investigación, que luego se traduciría en publicaciones, lo que aumentaría su capital en el campo, lo que haría que los asignadores de recursos monetarios decidieran por él/ella a la hora de entregar las lucas para investigación, lo que perpetuaría el proceso, chan!

Bueno, en Chile existe una forma bastante diferente de conseguir posiciones entretes en el campo. Hasta donde se, hasta hace un par de años a las jornadas de sociología en la UDP se les exigía una tasa anual de 1; según se desprende del documento de acreditación del programa de doctorado de la UC, sus jornadas tienen una tasa de publicación anual de 3; en la Chile sospecho que deben andar peor. En el mejor de los casos, la tasa asciende, en el peor, desciende.

Lo que pasa, es que la gente no publica. Hay una cantidad de journals de dimensiones bíblicas y los académicos, a quienes se les entregan los recursos para la generación de publicaciones, no hacen su pega. Lo único que importa, al fin y al cabo, es cuanto-donde-qué publica usted. Pero, una y otra vez, vemos como se le entrega plata a gente que no sabe que hacer con los resultados de su investigación.

Algo de eso está cambiando con los académicos jóvenes que se han integrado en algunos deptos, quienes si han entendido la lógica del campo. Esperemos que los asignadores de puestos y recursos entiendan que un/a académico/a joven con tasa de 2 ISI’s y 3,5 bruta es way better que un/a tipo/a que repite la misma clase hace 15 años y que publica un panfleto cada 4.